domingo, 14 de mayo de 2017

Las relaciones familiares en el entorno del paciente afectado por, Trastorno Límite de Personalidad ( TLP )







Las relaciones familiares en el entorno del paciente afectado por, Trastorno Límite de Personalidad     ( TLP ) pasan por diferentes etapas, cada una de las cuales, incluso a veces, llegan a parecernos, totalmente “contradictorias”. 


Difícilmente, cuando comienzan en casa unos padres a darse cuenta de que algo no va bien, son conscientes, de la complicada y larga batalla en la que toda la Familia se verá envuelta. Cada miembro del entorno familiar lo vivirán diferente, unos con distancia,incomprensión,incredulidad,rabia,enfado,desprecio,etc.etc.etc…..

Y otros con impotencia,miedo,inseguridad,dependencia,apegos excesivos,etc.etc.etc.
Con semejantes bucles de emociones y sentimientos intensos en un entorno familiar diario, la convivencia se va poco a poco convirtiendo en “insoportable y toxica”. Salir de estas situaciones, prácticamente siempre, requiere ayuda Profesional, donde todos los que conviven con el paciente “desaprendan” mecanismos y conductas que no benefician ni al paciente ni a ellos mismos.

En una Asociación de Afectados y Familiares por Trastornos de la Personalidad y/o Enfermedad Mental, el primer contacto llega casi siempre con una llamada de la familia, pidiendo ayuda para el “paciente”.

Y eso suele ser, después de pasar por largos periodos de búsquedas de respuestas, consultas a diferentes Profesionales, cansados de diferentes “diagnósticos” y años de relaciones conflictivas entre los miembros de la familia, diferentes diagnósticos o porque han leído o visto “alguna información”, donde todo parece encajar con lo que ellos están viviendo en casa. “Estamos desesperados”, es la petición de ayuda que se sigue repitiendo al cabo de los años en relación al paciente TP/TLP y sus familiares.  
  
Durante la Entrevista de Acogida, que en este caso, principalmente, ha de ir centrada a escuchar, desangustiar y recoger la información más relevante para “analizar conjuntamente” con el resto de Profesionales, las pautas y acciones para el Apoyo y la Rehabilitación Psicosocial. La principal “intervención” en el programa, ha de estar centrada en proporcionar a la Familia, todos los datos,posibilidades,opciones,recursos,Profesionales médicos,psiquiátricos,psicológicos,incluso los temas Legales que pudiesen tener pendientes, debido a la complejidad de los Trastornos de la Personalidad, abarca un conjunto muy amplio y diverso. 

Ya que en la mayoría de los casos que llaman o acuden buscando ayuda inicialmente, “no” es el propio Paciente, la información que nos transmiten, ha de manejarse con suma cautela y confidencialidad, el Paciente es mayor de edad y por lo tanto, hay que “intentar” que acuda, o se le informe de ello. No olvidemos, que en una situación tan desesperante, compleja, y mayoritariamente con Consumos de Tóxicos, tanto Alcohol como abusos de todo tipo de sustancias, cualquier  “engaño”, aunque, precisamente sea,buscando ayuda para todos los miembros de la Familia y para el propio Paciente, puede ser considerada como una “traición” y desencadenar situaciones de mayor conflictos en el hogar.

Estas Entrevistas de Acogidas con la información preliminar a la intervención, han de ser “atendidas”, por personas con formación suficiente, en Trastornos de la Personalidad, Mediación Familiar, Trabajo Social etc.etc….La mejor manera de actuar y la forma de “INFORMAR” al propio Paciente, si no ha acudido esa primera vez, se “pacta” con la Familia.  

Es muy importante esta primera actuación y las formas en que se le expresen al Paciente las “razones” por las que se ha llegado  hasta allí. Ya que en ocasiones las Relaciones Familiares han llegado a un deterioro muy profundo, incluso, con episodios de “violencia”, tanto con insultos, pequeños robos, o agresividad, que han necesitado a veces, intervención de las Fuerzas de Seguridad o del 112 de Emergencias.
Por lo tanto, y a pesar de que en una Asociación de Familiares de Trastornos de la Personalidad,escuchar,desangustiar y ser “Punto de unión” para Familiares y Pacientes, es igualmente, de muchísima importancia, hay que tener muy claro siempre, y muy en cuenta, estas “INTERVENCIONES”. 
 
NO ACONSEJAR actuaciones, porque a otros Pacientes o Familiares les haya ido bien, cada caso y cada Familia es un núcleo diferente, y las relaciones y los afectos que para algunos funcionaron, en otros Sistemas Familiares, pueden desencadenar el “caos”.  Ya que en estos espacios, los familiares precisamente, se sienten “integrados,escuchados,comprendidos” y compartiendo sus experiencias personales, es muy común, que entre ellos se “aconsejen”.  Insistir en la necesidad de que haya Profesionales con formación adecuada en Trastornos de la Personalidad, para que, en la medida de lo posible, estas situaciones no desencadenen mayores conflictos. 

Las Familias llegan desesperadas y el simple hecho de la “escucha empática”, sirve como bálsamo dentro de la situación y la desorientación respecto a la patología y a las conductas que observan y viven a diario con el Paciente.

En un proceso de Rehabilitación y “estabilización”, dentro de las Asociaciones de Familiares TP/TLP, con una Persona afectada por Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), es totalmente contraproducente, no comunicarse, al menos, en una ocasión, con el resto de Profesionales que intervienen con el Paciente, ya que precisamente esa colaboración entre; Familia y los diferentes Profesionales, permitirán acercarnos ampliamente, al verdadero “mundo” del afectado y sus necesidades. Incluso si fuese posible, hacer una visita al “domicilio”, siempre y cuando sea consensuado,y que el propio Paciente esté conforme con esa intervención.

La “confianza” es la base de un proceso de Rehabilitación. La adherencia al tratamiento de los pacientes TLP y sus Familias, esencialmente, se consigue, cuando confían en el Equipo y el Recurso al que acuden.

Quizás en este punto hay que hacer mayor hincapié, ya que como he comentado un poco más arriba, las Familias y el Paciente a estas Asociaciones, ya llegan agotados y desesperados. Por lo tanto, no se trata solo de escuchar para que se desahoguen, si no, de colaborar, en que encuentren verdaderamente una “esperanza” positiva, y eso se vaya convirtiendo poco a poco en mejoras en la convivencia familiar y en la vida individual del Paciente. 

Por eso también, la importancia en el Equipo rehabilitador, de Terapeutas Familiares o Mediadores Sociales, ya que los “pactos” y las “resoluciones de conflictos” van a estar muy presentes durante todo el tiempo que dure la recuperación y la Integración Social.

La “PACIENCIA” y la “EMPATIA” del Terapeuta, en el caso de los afectados por Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), es característica indispensable para el buen funcionamiento de la terapia y las intervenciones. Son pacientes con una Identidad contradictoria y muy propensos a la frustración, la impotencia, enfado, y/o el rechazo a lo que ellos perciben como “negativo e inútil”, precisamente por eso, suelen abandonar y cambiar continuamente de “Terapeutas y Profesionales”. 

En cuanto intuyen o captan alguna contratransferencia negativa, abandonan la terapia. Por esas mismas razones, al llegar a un Recurso como una Asoc.de Familiares y Afectados por TP/TLP, prácticamente la mayoría de los casos, llevan consultados una media de 10/15 Profesionales, incluso más. Esto no es solamente debido a la “inestabilidad” del propio Paciente, si no de la propia Familia.

Ya en este momento, cualquiera que haya leído este trozo ha comprendido, que en el Sistema Familiar del afectado por TLP, la “confusión” y la “desesperación” son los sentimientos que se han adueñado de todos sus miembros, incapacitándoles para buscar así la solución más adecuada para todos.  Expresiones como;  “nos está matando a todos”, describen el grado de desesperación al que llegaron, y “culpar” de todo al Paciente no les ayuda a ninguno, al contrario, genera mayor conflicto entre ellos, y mientras, la Familia busca y busca, recursos profesionales y ayuda “para el paciente”, anteponiendo su propia desesperación sin darse cuenta que no lo hacen con “objetivos realistas”.

En ocasiones el grado de desesperación es tal, que incluso pueden llegar a buscar y pagar a “alguien”, que se acerque en un parque a sus propios hijos, para intentar “llevarlos y convencerles” de la necesidad de acudir a terapia, por ejemplo.  Es comprensible tal desesperación, solo, para quienes han pasado o han vivido experiencias similares, por eso en una Asociación de Familiares se siente aceptados y comprendidos. No obstante[p1] , precisamente, la experiencia ha de servirnos para mejorar y colaborar, en que, en un futuro no muy lejano, todas estas Familias y Pacientes desde las primeras “consultas” a un Profesional, puedan encontrar respuestas y apoyo.  

El deterioro en las relaciones entre el Paciente y su Familia se podría de esta forma retrasar, incluso “prevenir”, ya que cuanto antes comprendan lo que ocurre y porqué les ocurre, antes podrán hacer frente a las actuaciones necesarias.
No olvidemos, que: “Las personas con este Trastorno (TLP), necesitan comprender su Enfermedad y ser tratados correctamente. Para conseguir resultados satisfactorios, se precisan fundamentalmente dos cosas: Elevada motivación del Paciente y un buen Terapeuta. Los pacientes no tratados sufren unas vidas extremadamente dolorosas y destructivas, al igual que sus allegados.  Sin embargo, la  experiencia nos está demostrando, que con un buen “enfoque terapéutico” y el trabajo  Psicoeducativo Familiar, el Paciente TLP, puede llegar a un buen funcionamiento con su propia Vida y entorno, dentro de sus características e “inestabilidad”.

Es extraordinariamente curioso, observar a las Familias, sobretodo a los padres, después de un proceso rehabilitador y con resultados “positivos”, como les cuesta enormemente, el mantenimiento de la “independencia” del Paciente. Se suelen olvidar entonces, lo que han trabajado en los Talleres de Familiares;  “Que estas personas necesitan ayuda, ya que no han desarrollado los suficientes recursos para hacer frente a las dificultades y situaciones nuevas (no siendo consciente de ello en muchas ocasiones). Sin embargo, es importante no hacer las cosas por ellos para no alimentar su extrema tendencia a la “dependencia” e intentar que aprendan a hacer las cosas por si mismos de manera adecuada.”

Cuando escuchamos a los padres explicar su historia y la del Paciente TLP,muy pocas veces, no comienzan con un; “era un niño/a tan bueno”, cargado de nostalgia y con los ojos llenos de lágrimas, todos los rasgos positivos del hijo/a, los describen en “pasado”, incluso hay que recordarles y hacerles comprender, que hablan del Paciente como si hubiese “muerto”. 

Es el momento de comenzar a hacer pequeños cambios, la propia “comunicación” con nosotros mismos, hay que enseñarles a “comprender” y “aceptar” lo que es parte de la patología del TLP y lo que sigue siendo la propia Personalidad del hijo/a con sus características, a pesar de los cambios producidos. Todos cambiamos, no solo los Pacientes TLP, evolucionamos, aunque en ellos nos resulte tan difícil de comprender e identificar las razones del porqué sus sentimientos varían drásticamente en calidad e intensidad de momento a momento, pudiendo ser tan intensos que lleguen a distorsionar la percepción de la realidad.  




ALAI-TP/AEFTP : 677650943

sábado, 13 de mayo de 2017

¿Existe la Personalidad Múltiple?


Seminario de metaformación a cargo del Dr Francisco Traver y perteneciente al curso  “La traumática historia del trauma”, capitulo dedicado a “las tres caras de Eva” a propósito de la disociación de la personalidad.


viernes, 5 de mayo de 2017

Perfiles de drogodependientes en relación con variables y Trastornos de Personalidad










En las últimas décadas, la investigación ha permitido identificar un conjunto de variables de personalidad impulsiva/desinhibida estrechamente asociadas a la adicción a drogas. Así mismo trastornos vinculados a estas variables, como el TDAH y los trastornos de personalidad, están siendo objeto de vigorosas líneas de trabajo en el ámbito de las drogodependencias.

 A pesar de que se ha acumulado mucho conocimiento sobre la relación de estas variables y trastornos, tomados aisladamente, se sabe menos acerca de cómo estos constructos permiten identificar perfiles específicos dentro de la población de drogodependientes. Este trabajo, partiendo de los datos recogidos en una muestra de drogodependientes a tratamiento, analiza cómo la impulsividad, la búsqueda de sensaciones, el autocontrol, el TDAH y los trastornos de personalidad permiten identificar tipos específicos de adictos. 

El análisis cluster permitió delimitar dos perfiles atendiendo a estas características de personalidad y psicopatológicas, destacando como variables que contribuyen a esta diferencia el autocontrol y la impulsividad, los trastornos de personalidad impulsivo y disocial, así como las puntuaciones en TDAH. Uno de esos perfiles (un 56.1% de los participantes) con un patrón personal de alta desinhibición, se asocia con indicadores de consumo y criminológicos de especial severidad. Estos resultados permiten subrayar el papel de la personalidad y de los trastornos asociados a la impulsividad en la identificación de perfiles distintivos dentro de la población de adictos, y sugieren la necesidad de generar estrategias de tratamiento ajustadas a las configuraciones personales/psicopatológicas de los drogodependientes.




jueves, 4 de mayo de 2017

Mediación Familiar.





Se trata de una opción poco utilizada en España. Sin embargo, los datos señalan que el 80% de las personas que acuden de forma voluntaria a un proceso de mediación familiar logran un acuerdo, porcentaje muy alejado del 20% que lo consigue cuando los casos llegan remitidos por un juez.
Si es así, ¿por qué solo un 1% de la población española acude a mediación por cuenta propia? «La razón no es otra que el desconocimiento generalizado —asegura Julia Pérez, directora de la Unión de Asociaciones Familiares (Unaf)—. Por este motivo, es importante dar a conocer que es una fórmula mucho más barata y rápida que plantear una demanda en los tribunales. En concreto, la mediación tiene una duración de entre cinco y doce sesiones de una hora cada una y el coste económico es menor, pero también el emocional porque no supone tanto desgaste psicológico para las partes implicadas.
Hasta la fecha, la mayoría de las personas que acuden a este método lo hacen por el boca a boca, al conocer a otras parejas que llo han utilizado y les ha ido bien.
En ALAI-TP mantenemos el Servicio de Mediación Familiar con resultados muy positivos.

jueves, 16 de febrero de 2017

Esclavitud afectiva: clínica y tratamiento de la sumisión.











El término #sumisión se refiere a una gama muy amplia de fenómenos, no sólo a los casos más extremos en que alguien es dominado totalmente por el otro/a, aceptando sus deseos, sino a algo mucho más frecuente, cotidiano: la angustia que experimentamos frente al otro/a, la inhibición en expresarnos, la mirada atenta con temor a los gestos del otro/a, a lo que dice, a su tono de voz, a su cara. 

El otro/a es escudriñado/a inconscientemente de manera constante para ver si está conforme/satisfecho con nosotros. Sumisión al otro/a es lo que impide dejar fluir lo que somos, lo que deseamos, lo que pensamos, lo que sentimos.
El gran desafío que todos debemos afrontar es cómo seguir en relación, cómo mantener el vínculo, cómo escuchar al otro/a, cómo tener en cuenta lo que el otro/a siente y piensa, y todo ello sin renunciar a ser uno mismo, diferente de ese otro, con nuestras limitaciones pero con nuestros valores.

Estamos condicionados para creer que lo que el otro siente frente a nosotros –su entusiasmo o su rechazo, su deseo de acariciarnos o la reticencia a nuestras caricias- testimoniarían sobre lo que somos: si somos dignos de ser queridos o no, sin darnos cuenta que, en verdad, lo único que indican es lo que le pasa al otro.

Las manos de alguien que nos acaricia testimonian de una necesidad de éste y no sólo del deseo despertado por las cualidades de lo que somos

 ¿Y si, en otro momento, o para siempre, no desea acariciar porque no encajamos en los moldes de sus preferencias? ¿Una llave que no encaja en una cerradura debería "sentirse" mal, pensando que es defectuosa? ¿Debería la llave insistir ante la cerradura para que la acepte? ¿No debería buscar la cerradura en la que sí encaje?


domingo, 29 de enero de 2017

El triunfo edípico.

identidad-y-narrativa

El  #TLP (trastorno border-line o limite) es un trastorno de la personalidad que está en alza, al menos en la frecuencia con que lo diagnosticamos, se supone que su prevalencia es de aproximadamente un 1% de la población general de lo cuales un 85% son mujeres y el resto hombres. De manera que se trata de un trastorno muy frecuente, tanto como la esquizofrenia y el trastorno bipolar y con un claro sesgo en el sexo femenino. Una explicación de este sesgo podria estar relacionado con la idea de que en los hombres se diagnosticaría más el trastorno antisocial que muchas veces se solapa con la sintomatologia limite.
Clásicamente ha venido identificándose como un sindrome a medio camino entre las neurosis y las psicosis, una especie de trastorno fronterizo que habitaría precisamente en los limites borrosos de ambas meta-entidades. Personalmente no creo en esa clasificación que tanto me recuerda al centro politico. En realidad si existen neurosis y psicosis es porque existen tabués y actividades permitidas (e incluso prescritas) y otras prohibidas. La neurosis-psicosis se enreda precisamente en ese eje de torsión entre lo que “debe ser” y lo “que es” o puede “ser imaginado”. Sin embargo el TLP pertenece a otra serie (una serie postmoderna) de malestares que ya no toman como eje de torsión lo prohibido/permitido sino lo posible de lo imposible. 
Es por eso que algunos autores consideran al TLP como un paradigma de observación de todas las patologías mentales conocidas, un lugar donde se concentran todas las comorbilidades, como una macedonia de síntomas (Haro y Martinez Raga, 2005)
El trastorno afecta a multiples áreas de la personalidad, sobre todo a 1) la identidad y a los proyectos de futuro vinculados a ella lo que provoca síntomas de cambios de planes y de opiniones muy frecuentes asi como una conducta autoindulgente, irresponsable y errática 2) la impulsividad que es un rasgo conductual inespecífico pero muy frecuente en los pacientes límite y que incluye o se solapa con conductas de riesgo,abusos de sustancias o de comida (los trastornos alimentarios son una de la comorbilidades más frecuentes y 3) la inestabilidad del humor: significa que este tipo de pacientes sufren de tormentas emocionales muy fuertes y fluctuan entre la dependencia (la incapacidad para estar solos), la manipulación de los otros y la rabia. Es como si nos dijeran que “ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio”. Todo pareciera indicar que carecieran de la capacidad de tranquilizarse, autodirigirse o autoestimularse y que dependieran de objetos de apoyo externos para esta función.
Sin duda el riesgo más importante de este tipo de pacientes es el suicidio que desafortunamente se presenta en un amplio porcentaje de limites (10% del total se suicidan, siendo al parasuicidio mucho más frecuente), superando a las cifras que antaño engrosaba del trastorno bipolar. La depresión (humor disregulado) es un sintoma central de los pacientes límite, una depresión bien distinta a la clásica y que responde mal a los tratamientos farmacológicos. La causa más probable es que la depresión de este tipo de pacientes sea bien distinta a la melancolía clasica y aun al trastorno afectivo mayor. Un “como si” como decía su descriptora la psicoanalista Helène Deutch.
Casi todo el mundo está de acuerdo en que la causa principal de este trastorno está relacionada con un tipo concreto de crianza, presidida por el descuido o la negligencia, de ahi que uno de los temores de los pacientes límite sea el miedo al abandono y los esfuerzos que ponen en marcha para evitarlo.

lunes, 16 de enero de 2017

TALLER PSICOEDUCATIVO PARA FAMILIARES DE AFECTADOS POR TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD TP/TLP

  


OBJETIVOS DEL TALLER  PSICOEDUCATIVO PARA FAMILIARES :


1.      Valorar conocimientos y estrategias de afrontamiento.

2.      Proporcionar información realista y comprensible sobre la Enfermedad Mental 
(Trastornos de Personalidad).

3.      Promover el cambio de actitudes.

4.      Transmitir expectativas realistas acerca de su curso

5.      Proporcionar habilidades de comunicación intrafamiliar.

6.      Facilitar pautas para afrontar los problemas  más usuales derivados de la enfermedad.

7.      Proporcionar estrategias basadas en la detección temprana de síntomas de recaídas.

8.      Reducir el impacto emocional.


§         CONTENIDOS GENERALES DEL TALLER:



Ø Conocimiento Psicoeducativo del curso de la enfermedad mental (Trastornos de Personalidad ).

Ø      Información sobre tratamientos psiquiátricos/psicológicos.

Ø      Problemas derivados de la falta de adherencia a los tratamientos psicofármacológicos.

Ø      Dificultades de convivencia familiar.

Ø      Habilidades de comunicación intrafamiliar.

Ø      Estilo de vida compatible a la evolución del trastorno de personalidad del afectado.

Ø      Refuerzo y mantenimiento por parte de la familia de conductas patológicas.

Ø      Habilidades de resolución de problemas

Ø      Conciencia de enfermedad.

Ø      Establecimiento de límites.

Ø      Plan de acción personal y familiar.



Desde principios de Enero iniciamos los Grupos y Talleres con los Familiares y
el entorno mas cercano de Pacientes afectados por TP/TLP .
En principio se desarrollan cada quince días . Todas las semanas hay Grupos.



En el primer contacto los familiares presentan demandas con gran urgencia, pretenden ayuda inmediata ya que se encuentran saturados y quemados por el comportamiento inestable y abusivo de su familiar con trastorno de personalidad (TP). Sus emociones van desde la rabia, la desesperación, el miedo, el desconcierto y la impotencia.

Por lo general estas demandas guardan una estrecha relación con las conductas impulsivas, peligrosas y emocionalmente destructivas de su familiar y, posiblemente, con otros problemas asociados como consumo de drogas, trastornos de alimentación, autolesiones, intentos de suicidio etc.

Es por ello que las primeras sesiones tienen como objetivo contener esta demanda, ofrecer un espacio para que los familiares puedan expresar sus temores, sus miedos, sin que el terapeuta intervenga, sin dejarse llevar por el ritmo que desean marcar las familias. Es muy importante no dejarse llevar por la urgencia de la demanda y hay que evitar dar pautas de actuación en las primeras sesiones, ya que el grupo no se encuentra preparado para ello.



Mas información: 

ALAI-TP- AEFTP
Tel. 677650943











sábado, 3 de diciembre de 2016

"El régimen de aislamiento penitenciario puede precipitar Trastornos Psicóticos en los presos"




Por lo tanto, por el hecho de entrar en una prisión, una persona puede desarrollar problemas mentales? 
Sí, claro. El trastorno mental es muy complejo. Hay muchos estudios sobre cómo un ambiente integrador, positivo, que refuerce el desarrollo social puede prevenir y mitigar los efectos de los trastornos mentales. Lo mismo ocurre cuando hay una deprivación. El aislamiento genera unas condiciones que pueden hacer precipitar trastornos mentales. El daño psicológico está siempre, ahora bien, el tipo de daño y el grado de afectación ya dependerá de otros factores como el tiempo de estancia, si la persona padece técnicas opresivas o de tortura y también de factores individuales. También ocurre que personas que no han sufrido un trastorno psicótico, cuando salen de la cárcel pueden tener graves dificultades para mantener relaciones sociales normales y para estar en sociedad. Se han acostumbrado a estar en soledad y sin contacto humano.
El equipo de psicólogos y psiquiatras de las cárceles, hacen un control real de la salud mental y la evolución de las personas?
 Los servicios penitenciarios cuentan con un equipo de psicólogos y psiquiatras con un sistema bien regulado en cuanto a la salud de las personas. Por ejemplo, en términos de suicidio, hay un protocolo de prevención pero esto contrasta con un índice de suicidios muy elevado y preocupante. Hay toda una serie de factores de riesgo que deben ser indicadores de que algo está pasando. Desde el Síndic de Greuges de Catalunya y la Coordinadora para la Prevención de la Tortura sacamos un informe donde se reivindica la aplicación del protocolo de Estambul. España es país firmante pero no la está aplicando. Por eso pedimos que se incorpore el protocolo de Estambul como mecanismo de prevención de la tortura. Permite hacer una evaluación psicológica, determinar el grado de maltrato, de trato vejatorio y de tortura en prisión. Este es un mecanismo muy importante. Es necesario que los profesionales de la salud estén formados y sepan incorporar dentro de los mecanismos normales de la salud mental en prisiones.

Articulo completo:http://htl.li/hELK306K2iZ


sábado, 10 de septiembre de 2016

El suicidio masculino y la falta de compasión.

En el siempre recomendable blog Personas, no género Emilio Prieto resumió sucintamente cómo la narrativa de género dominante percibía las dificultades por las que atraviesa el varón: “El hombre no tiene problemas. El hombre es el problema”.
Cuando se trata de suicidio la narrativa no se desvía de este camino. Pese a que los hombres se suiciden de media entre 3 y 4 veces más que las mujeres en todos los países del mundo (con excepción de China), pocos estudiosos lo consideran un problema de género, principalmente por el hecho de que las mujeres lo intentan de media 3 veces más que los varones pero fracasan. Como veremos en el artículo de El País “Los hombres se suicidan, las mujeres lo intentan” la culpa del suicidio masculino es del varón, mientras que el intento de la mujer se debe a las circunstancias. No criticaré a los expertos citados en el texto porque no sería la primera vez que la prensa malinterpreta sus palabras o escoge selectivamente lo que le interesa, pero sí criticaré la lógica interna del escrito.
El artículo comienza bien, con la siguiente afirmación:
¿Por qué se suicidan tanto los hombres? No es una pregunta de respuesta rápida. Los especialistas llevan años conviviendo con esa realidad, pero existen pocos estudios rigurosos para responderla.
Y considero que ahí debería haber terminado, porque el resto es un verdadero despropósito. Veamos qué se argumenta para decir que los hombres se suicidan más que las mujeres:
[Según Carmen Tejedor, psiquiatra especializada en suicidio] La gran desproporción entre hombres y mujeres suicidas se debe a factores genéticos y biológicos. La testosterona les ha convertido históricamente en cazadores, les hace más impulsivos y más resolutivos.
Como vemos, inmediatamente se dice que la propensión al suicidio del varón se debe a un factor interno, biológico. Lo cierto, sin embargo, es que no hay acuerdo en la comunidad científica al respecto. Existen estudios que señalan la inexistencia de una correlación entre testosterona y suicidio, así como otros que afirman que hay una correlación entre bajatestosterona y suicidio. En resumen, no se puede afirmar categóricamente, como se ha hecho aquí, que la testosterona es el problema. Aunque por supuesto es mucho más fácil culpar a la víctima que replantearse si quizá los varones tienen problemas, en lugar de ser el problema, como de costumbre. También me resulta interesante que las explicaciones biológicas sean aceptables para hablar sobre los problemas del varón, como su menor esperanza de vida. Sin embargo, hacerlo en el caso de las mujeres se considera una postura esencialista y sexista.
¿Por qué las mujeres se intentan suicidar más que los hombres, aunque no lo consigan? Veamos qué dice el artículo:
[Carmen Tejedor:] se sabe que las mujeres intentan quitarse la vida tres veces más que los hombres porque viven con una presión tres veces superior.
En el caso de las mujeres, claro está, el factor es externo: viven con una presión tres veces superior. Ellas no son el problema. Ellas tienen problemas. La afirmación de que viven con una presión tres veces superior no viene acompañada de ningún tipo de dato o explicación. La narrativa de género actual se ha repetido tantas veces que no la necesita. Nosotros, sin embargo, sí tenemos que citar datos para poner en duda esta afirmación. No he hallado informes que hablen sobre la presión de hombres y mujeres. Lo más cercano que he encontrado ha sido un estudio de la APA (American Psychological Association) que recoge los índices de estrés por sexo. En una escala del 1 al 10, los hombres puntuaban 4,8 y las mujeres 5,4. Para que las mujeres sufran tres veces más estrés, la puntuación masculina debería ser 3 y la femenina 9. Es decir, un total de 6 puntos de diferencia. Sin embargo, se trata de 6 décimas. Ni siquiera un punto completo.